jueves, 4 de octubre de 2018

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (18)


-¿Qué está pasando en la mesa del Hombre Sorbete y la Cerilla Original? Parece que se han puesto las cosas muy tensas, ¿no? -preguntó Bumerang.
-Es un ejemplo de libro de la ley de Spottiswoode-Lobanillos* -le explicó la Kosa entre trasiego y trasiego de Radler.
-¿Mande?
-Sí, hombre, Bombarang. Mi compadre Juanito Tormenta y la Cerilla Humana Original son calcaos. Ilusión y este último son el mismo androide en distinto cuerpo, o algo así. Jacobo Frisqui es igual de gélido que el Hombre Sorbete. Y para acabarla de enredar, Martinezx el plutoniano te lanza rayos calientes por la mano derecha y frescachones por la zurda.
-No lo pillo.
-Léete la nota del narrador.
-OK... Jodo petaca.
-Sí que está la cosa chunga, sí -coincidió la Kosa-. Y como en "El Eskrull Achispado" no se permiten las peleas, estamos ante una paradoja en plan objeto inamovible-fuerza irresistible.
-Yo es que soy de letras -dijo Bumerang, mordiéndose el labio inferior-. Oye, tengo una duda.
-Dispara.
-¿No estaban prohibidas las peleas aquí?
-Que cuál es tu duda, tronco.
-Antes ha entrado Ojo Falcónido, nos hemos saludado y luego me he acercado a su mesa y hasta me ha hecho un cumplido y todo. ¿No invalida eso la ley esta?
-Es que la ley Spottiswoode-Lobanillos solo se aplica a los supertipos, no a los que...
-... lanzamos cosas -completó Bumerang, sumiéndose en la contemplación del culo de su jarra vacía.
-Huy, perdona, tío, lo he vuelto a hacer -se disculpó Ben Grima.


*Nota del Narrador Omnisciente y Tirando a Guapo: la ley de Spottiswoode-Lobanillos establece que la magnitud "similitud de superpoderes" es directamente proporcional a la magnitud "intercambio de tortas en coscándose". Cuando los poderes son idénticos, la probabilidad de que lluevan josconcios es igual a la unidad.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (17)


-¿Cómo lo llevas, tío? -preguntó la Cerilla Humana Original al Hombre Sorbete.
-¿El qué?
-Ya sabes, lo de ser homosexual y todo eso.
-Pues no sé qué te diga. Únicamente que no sé por qué han esperado cincuenta y dos años a hacerlo público. Con lo tranquilico que estaba uno dentro del armario, leñe.
-Igual es una estrategia de márquetin -dijo la Cerilla mientras cogía la lata de Coca-Cola que acababa de servirle Marlene Milagros de Todos los Santos.
-Pues no te diría yo que no, simpático -coincidió Robby Drake, llevándose a la boca su bocata de cervela con cebolla-. Como cuando dijeron que yo era un mutante Omega-3.
-¿Y eso qué es? -quiso saber la Cerilla-. Esta lata es del tiempo.
-Pues que en vez de producir frío, produzco un porrón de frío, pero dicho en elegante. Y eso vende. Mi cervela está poco hecha.
-¿Me enfrías la cola? -preguntó la Cerilla Original.
-Solo si tú me calientas la salchicha -respondió el Hombre Sorbete.
-¡Ajum! -carraspeó alguien que acababa de entrar en "El Eskrull Achispado".
El Hombre Sorbete y la Cerilla Humana Original se giraron para ver al cuarteto de recién llegados: Martinezx el plutoniano, Juanito Tormenta, Ilusión y Jacobo Frisqui.
-Jo, tío, esto es supersuperviolento -susurró Robby Drake a la oreja de su acompañante.
-Ya te digo; que corra el aire. -La Cerilla Humana Original reculó en su silla.



domingo, 23 de septiembre de 2018

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (16)


 "EN LA ESCUELA EN URUÑUELA PARA JÓVENES MUTANTES
MARCADAMENTE ELEGANTES,
LA BESTIOLA AZUL Y PELUDA
MÁXIMAS RECITA CONCIENZUDA:
-MANTÉN EL CULO BIEN PRETO SI VES LLEGAR A MAÑETO.
-DAME PAN Y DIME KALIBÁN.
-NO TE COMAS EL TORREZNO DEL PLATO DE ZORREZNO.
-A TRIPA DE JUGGLERNAUT, PIZCA DE SAUERKRAUT.
-EL VISOR DE CIKLOPE NO ES EN CINEMASCOPE.
-SI NO ERES CABALÍSTICA, OLVÍDATE DE ANIMÍSTICA.
-POCOS ÉRAMOS Y PARIÓ MÁTROX.
-NO POR MUCHO MADRUGAR, HABLARÁS CON LOS SI´HAR.
-CUANDO ROBBY DRAKE SE DESLIZA BAJO, HACE UN FRÍO DEL CARAJO.
-EN CASA DE GUANDA, MARIDO NO MANDA.
-ANTES EMIGRO A LA SALITA DEL PELIGRO."

-¿Qué te parece? ¿Es bueno, eh? ¿Te lo pongo otra vez? -preguntó la Kosa.
-No sé... A mí esto de los PowerPoint no me va mucho, la verdad.
-Va, que te pongo otro. Es pa´ mear y no echar gota, Bombay, colega.
-Oye, a todo esto... ¿aquel de la mesa junto a la gramola no es Robby Drake?
-¿El Hombre Sorbete? Sí.
-¿Y está con la Cerilla Humana?
-No, esa es la Cerilla Humana Original. Juanito Tormenta es el que está entrando por la puerta junto a Martínezx, Ilusión y Jacobo Frisqui.
-¿Cómo sabes que no es al revés? Si las dos Cerillas parecen calcadas.
-¡Por los bigudíes de mi querida tía Petulia! Tengo callo de tanto darle collejas al mamón de Juanito, macho. Lo reconocería con los ojos vendados.
-Ah, claro. A todo esto, no es por malmeter, pero antes me has dejado un poco colgado con Madame Güeb. Con eso de que no ve y tal, lo mira a uno muy raro, recórcholis.
-Ya... ¿Otra cerveza, Bumpy? ¡Dos Radler aquí, María Magdalena!

viernes, 21 de septiembre de 2018

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (15)


-¡Eh, Búmer, colega, vente p´acá! -le hizo señas Ben Grima a su compañero de barra.

-Bueno, yo... Doctor Sillas -Bumerang hizo ademán de estrechar la mano del Hombre Kosa y luego se lo pensó mejor-, mucho gusto en conocerlo a usted. Amigo Minimus, conozco un sastre estupendo y muy económico, en serio... ¿Ojo Falcónido?
-¿Sí? -respondió este último con el morro torcido.
-¿Puedo darte un abrazo? Significa mucho para mí.
-Joderrrr, me pasa por... Venga, va, Bumerang. Acabemos de una vez.

-¿Qué tal ese brazo? -preguntó Bumerang a la Kosa, sentándose en el taburete.
-Casi me lo parte el anormal ese -susurró Grima echando una mirada de soslayo hacia la mesa donde la Maza trasegaba Kongas sin parar.
-Con la de gases que dan... ¿Y por qué le sigues el juego?
-El capullo ese me provoca a nada que me ve y no puedo evitarlo. Si es que es más fuerte que yo. ¿Y tú por qué sonríes, Boomslang? Ni que hubieras pillao cacho.
-Ojo Falcónido acaba de decirme que soy mejor lanzacosas que él -explicó Bumerang, radiante.
-Pues bien, ¿no?
-Ya te digo. Ser el saco de boxeo de Spideyman me ha generado muchas inseguridades personales. Mi autoconcepto y mi autoestima estaban por los suelos antes de entrar en "El Eskrull Achispado". Ahora que estoy con el subidón, tengo que buscarme otro representante, uno que tenga redaños a la hora de darle más fuerza dramática y superheroicidad a mi papel en los tebeos que firma.
-Si los lanzacosas no tenéis pod... O sea, que quieres ser el prota.
-Sí, eso; pero no un prota cualquiera.  Uno atormentado, con magnetismo animal, incomprendido por las masas mediocres que lo rodean y aun así, entregado a hacer el mal. Que me escriba Francisco Millar y me dibuje Alejo Raimundo.
-Anda que no pides tú ni nada.
-Es lo menos. ¿Sabes quién me creó?
-No -dijo la Kosa.
-Stanis Lao y Jackie Kimberly.
-¡No amueles! ¡A mí también! ¿Estás seguro?
-Lo leí en la Wikipedia anteayer. Vamos, que somos hermanos.
-Hombre, visto así... Oye, ¿Has visto este vídeo? -le dijo Grima a Bumerang, mostrándole su esmarfón-. Es la monda.


lunes, 17 de septiembre de 2018

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (14)


Rayao Negro se disponía a abalanzarse sobre Minimus cuando una mano anaranjada de cuatro dedos bien gordos y tirando a rocosa lo cogió del hombro.
-Tranqui, colega. No irás a pegarle a tu hermano -le dijo la Kosa.
-Es justo lo que pensaba hacer, monstruoso aliado de sangre villana -escribió el monarca antihumano en su pizarrín.
-Se te da bien hacer amigos, ¿no?
-Es un poco callado -terció Dedusa, chupándose los dedos.
-¿Vas a hacerle daño a Minimus? ¿Sangre de tu sangre y todo eso?
Por un instante, Rayao Negro y Ben Grima se miraron de hito en hito. A los ojos, vamos. La antena de la frente del monarca antihumano dejó de soltar electrones como loca. Luego una manaza verdosa se posó en el hombro de la Kosa.
-La Maza querer echar pulso con hombre de roca.
-¿Qué? ¡Vamos, hombre, no me j..., Maza! ¿No ves que no es el momento de...?
-Hombre de roca ser cobarde gallina capitán de las sardinas.
-Discúlpame un momento, Rayao Negro. Tú si eso ve hablándolo con Minimus -le dijo la Kosa, soltándole el hombro.
La antena del rey antihumano volvió a crepitar como una velita de esas de chispas. Rayao Negro se acercó a su hermano y lo cogió por las solapas.
-Cuánto tiempo, querido Rayao Negro... Esto, yo ya me iba... A ver si te pasas por casa un año de estos -saludó Minimus.
Rayao Negro lo lanzó al aire y cogió impulso con el puño derecho.
-¡QUIETO!
Todos los parroquianos se giraron hacia la imperativa voz femenina que salía de la barra. También el monarca antihumano, tras congelar a Minimus en el aire a punta de electrones, se volvió hacia Marlene Milagros de Todos los Santos.
-Ya conoce usted las reglas, su señoría -dijo Marlene, los rebosantes pechos sobre el mostrador-.  Y haga el favor de mirarme a la cara, hombre.
Gracias a un oportuno y enérgico capón de Dedusa, el regio antihumano consiguió mirar a la camarera a los ojos. De hito en hito, que decíamos antes.
Desde la mesa del doctor Sillas habríamos escuchado esta conversación; de habernos acercado, se entiende:
-¿Está loca? -bisbiseó Bumerang-. Que Rayao Negro se da de tortas con Zuthanos y le grita al mismo Jalactus, macho...
Ojo Falcónido, a quien la silla se le estaba clavando en las posaderas, se alzó un poco sobre el respaldo.
-Qué va. Tú tranquilo.
Bumerang miró hacia el Hombre Kosa. Este hizo la señal de penalti y expulsión.
-Nada de peleas dentro de "El Eskrull Achispado". Son las normas. Creía que lo sabías -comentó Ojo Falcónido.
-¿En serio crees que soy mejor que tú?
Ojo Falcónido volvió a removerse en la silla.



domingo, 16 de septiembre de 2018

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (13)


-¿No te di yo una paliza en tiempos, Bumerang? -preguntó Ojo Falcónido.
-Eh, me da que sí, pero no recuerdo bien. Me dan muchas -admitió Bumerang mirando hacia el mantel lleno de manchas de vinagre-. ¿Para qué me llamabas? -preguntó por fin, animándose un poco.
-Aquí el Hombre Kosa y yo estamos teniendo una disensión y queríamos saber qué te parece.
-¿Y dónde dices que la tenéis?
-¿El qué?
-La disensión esa. Opinar sin verla tampoco me parece apropiado.
-Ah. Nada, olvídalo. Decía el Hombre Kosa que Flecha Rijosa es mejor que yo. ¿Tú qué crees?
-¡Dónde va a parar usted! Ojo Falcónido le da cien vueltas de aquí a Roma. Y del sombrerito con la pluma mejor ni hablamos.
-¿Y Ojo de Toro? ¿Qué me dices de Ojo de Toro? -quiso saber Ojo Falcónido.
-¿ESE? Es pura fachada. Si es incapaz de atinarle a un ciego a cinco pasos.
El Hombre Kosa gesticuló para instar a Ojo Falcónido a seguir preguntando, pero este se hizo el longuis.
-Que dice el doctor Sillas que por qué no le preguntas si Bumerang es mejor que tú -dijo Minimus en voz muy bajita desde debajo de la mesa.
-¿Quién anda ahí? -se sorprendió Bumerang, alzando el mantel pringoso-. ¡Anda, si es Minimus, el antihumano! ¡Oye, tienes ahí a tu hermano Rayao Negro en la barra! Qué coincidencia, ¿verdad?
Ojo Falcónido y el Hombre Kosa se golpearon la frente con la mano.
Rayao Negro, que acababa de tragarse una aceituna con hueso, escribió en su pizarrín y se acercó hasta la mesa para enseñárselo a Minimus:
-¡Minimus, vergüenza de la gran Attilana, detestable infusorio!
-¡Minimus, apestosa ladilla krii! -dijo Dedusa entre raba y raba.
-¡Minimus, eslabón corroído de la gloriosa cadena antihumana! -exclamó Carnac mientras trataba de cascar una nuez con los dientes.
-¡Minimus, sucia escoria indigna de las nieblas terrógenas! -gritó Gorigon lanzándole unas cáscaras de pistachos.
-¡Minimus...! Minimus, eres... muy malo. ¡Requetemalo! ¡Ahí queda eso! -concluyó Tristón antes de pedir otra de chipirones con salsa picante.

sábado, 15 de septiembre de 2018

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (12)


-¿Ya se ha ido? -bisbiseó Minimus desde su escondite tras la espalda del Hombre Kosa.
-Está distraído en la barra, cascando con Ben Grima -susurró a su vez Ojo Falcónido.
Minimus aprovechó la ocasión para ocultarse bajo la mesa con mantel de cretona a cuadros rojos y blancos.
-¿Qué está pensando el doctor Sillas? -le preguntó Ojo Falcónido.
-¿No me oirá Rayao Negro, no?
-Tranquilo, hombre. Está en la barra tripeando con toda la familia real antihumana al completo.
-Menos yo.
-Bueno, sí, menos tú. Pero tú eres el malo, así que no cuentas.
-Bien que te sirvo de intérprete mental.
-Bien que te pago, no te digo.
-El doctor Sillas piensa -musitó Minimus bajo la mesa- que no has cumplido con tu parte del acuerdo: escogorciar a la Cosa Pantanosa a flechazos, así a grandes rasgos.
-Es que cargarse a un supervillano lo hace cualquiera, pero... -Ojo Falcónido miró hacia su bocatín de tortilla mientras se rascaba el cogote-. La Cosa Pantanosa es de los buenos. Y encima está a punto de estrenar serie para la tele.
El Hombre Kosa escupió un boquerón semidigerido a la par que pateaba la espalda de Minimus a la altura de la quinta vértebra lumbar, justo por encima de los calzoncillos cagaos.
-¡AAAAAAAHHHH!
Por fortuna, Carnac eligió ese preciso instante para partir una nuez de California soltando un berrido justo en la oreja de Rayao Negro. Acto seguido volaron fragmentos de cáscara por todas las mesas.
-Estaba muy dura -se disculpó Carnac ante la concurrencia.
-Cómo quema, cáspita... -se quejó Minimus por lo bajini-. Que el doctor Sillas considera que habría hecho mejor contratando a cualquier otro tiracosas. Ojo de Toro, por ejemplo; o Flecha Rijosa; o ese de la mesa del fondo, el que está pegando la hebra con Madame Gueb, mismamente.
-¿BUMERANG? ¿BUMERANG? -berreó Ojo Falcónido.
-Hola, camarada, ¿cómo va eso? -saludó a la carrera Bumerang, al que le venía de perlas para escaquearse de la mesa de Madame Gueb.