El río. Siempre el río. Inundando las ruinas de mis
antepasados: la catedral de un viejo dios olvidado, las cuatro torres apuntando
al cielo preñado de nieve. Quizá el dios se enfadó con ellas y desde entonces
no ha dejado de nevar. Quizá sí, porque una está truncada como los dedos de los
salvajes a los que atrapamos en la margen derecha. No hay mucha comida aquí.
Así que arriesgo mis dedos cruzando a la otra orilla. El agua es tan fría como
el rechazo de mi tribu. Pronto seré un hombre. No hay sitio para todos. La
corriente me lleva y me golpea contra una pantera de bronce musgoso casi tan
grande como una de verdad. Me impulso contra ella con pies que no sienten. En
la margen izquierda, los árboles hambrientos me oyen y se agitan cerrándome el
paso. Empiezo a hundirme hacia los delfines y los edificios del fondo. No puedo
cruzar el Ebro. Me lo impide la arboleda.
sábado, 17 de septiembre de 2016
miércoles, 18 de mayo de 2016
"El vuelo del oricú" ya a la venta (firmas Feria del Libro de Zaragoza)
"El vuelo del oricú" ya disponible en la web de Saco de Huesos:
Estaré firmando ejemplares en la Feria del Libro de Zaragoza, por cierto :).
"Con una prosa ágil y rica,[...] nos presenta una epopeya en la mejor tradición del género de espada y brujería, una historia trepidante plagada de luchas a muerte, siniestras conspiraciones, poderes ancestrales y escenarios exóticos que no podrás olvidar.
Los Tambores de Anwara resuenan. El oricú ha levantado el vuelo. Los augurios no mienten, tampoco los huesos consultados por los chamanes. Ha llegado la hora de empuñar la lanza de nuevo, de que despierten los viejos dioses, de enfrentarse a los monstruos, también a los que laten bajo el pecho de los hombres."
domingo, 27 de marzo de 2016
"Circo Dragosi" en papel
CIRCO DRAGOSI EN PAPEL
La belleza de los horrores
Un libro de relatos magistralmente escrito, donde los monstruos jamás dejan de serlo, independientemente de su aspecto o sus emociones. A destacar la coherencia interna de los relatos y sus vívidas descripciones impresionistas. [...] Un libro, en fin, a la altura de los "Freaks" de Tod Browning [...]
Horror y belleza
Pasen y vean. El eterno lema del circo. Un mundo que causa rechazo y fascinación a partes iguales. Y Fermín Moreno nos lanza de cabeza, llenándonos la boca de cieno.[...] Al escritor no le tiembla la mano. El léxico está muy cuidado, pensado para provocar la dureza justa. Los diálogos son tan rudos como sus protagonistas. Y sin embargo ellos están provistos de cierta belleza. Por dar un dato sobre la gramática empleada, me ha llamado especialmente la atención el uso de “frases nominales”, muy acertadas a la hora de reforzar la impresión que nos deja la anterior oración. Todo eso crea en el lector cierta sensación de morbo y a la vez de ternura y desamparo. Ha sido una parte intensa y la verdad, me quedé con ganas de más.
Fermín Moreno no ha forzado las piezas del rompecabezas para que terminen de encajar en este sentido, sino que ha dejado espacio para que bailen, para que exista esa fisura que hace todavía más inquietante el conjunto, y más rico.
Sí que es consistente, tanto o más que una novela, en la melodía de fondo, tanto en su lado estético como en su mensaje.[...]
Aunque podría haberlo sido y dejar satisfecho con ello al lector, Circo Dragosi no es una obra meramente estética, sino que entronca con otros estudios del ser humano —como La comedia humana de Balzac— pero manteniendo su particular perspectiva de género de terror, con las implicaciones que ello supone. Como en una función circense, los números se suceden con cierta vocación de más difícil todavía. [...]
El resultado es una obra intensa, coherente y muy bien trazada. Algunos textos los conocía ya de otras antologías, pero ganan fuerza —o quizás solo matices— presentados en conjunto. Una propuesta muy recomendable para todos los amantes de la fantasía oscura y el horror que no teman echar un vistazo al lado más siniestro de las cosas. Al otro lado de la magnífica portada de Pedro Belushi, un terrible espectáculo aguarda a quien se atreva a contemplarlo.
La belleza de los horrores
Un libro de relatos magistralmente escrito, donde los monstruos jamás dejan de serlo, independientemente de su aspecto o sus emociones. A destacar la coherencia interna de los relatos y sus vívidas descripciones impresionistas. [...] Un libro, en fin, a la altura de los "Freaks" de Tod Browning [...]
Nuria C. Botey
Horror y belleza
Pasen y vean. El eterno lema del circo. Un mundo que causa rechazo y fascinación a partes iguales. Y Fermín Moreno nos lanza de cabeza, llenándonos la boca de cieno.[...] Al escritor no le tiembla la mano. El léxico está muy cuidado, pensado para provocar la dureza justa. Los diálogos son tan rudos como sus protagonistas. Y sin embargo ellos están provistos de cierta belleza. Por dar un dato sobre la gramática empleada, me ha llamado especialmente la atención el uso de “frases nominales”, muy acertadas a la hora de reforzar la impresión que nos deja la anterior oración. Todo eso crea en el lector cierta sensación de morbo y a la vez de ternura y desamparo. Ha sido una parte intensa y la verdad, me quedé con ganas de más.
María Dorrego
Fermín Moreno no ha forzado las piezas del rompecabezas para que terminen de encajar en este sentido, sino que ha dejado espacio para que bailen, para que exista esa fisura que hace todavía más inquietante el conjunto, y más rico.
Sí que es consistente, tanto o más que una novela, en la melodía de fondo, tanto en su lado estético como en su mensaje.[...]
Aunque podría haberlo sido y dejar satisfecho con ello al lector, Circo Dragosi no es una obra meramente estética, sino que entronca con otros estudios del ser humano —como La comedia humana de Balzac— pero manteniendo su particular perspectiva de género de terror, con las implicaciones que ello supone. Como en una función circense, los números se suceden con cierta vocación de más difícil todavía. [...]
El resultado es una obra intensa, coherente y muy bien trazada. Algunos textos los conocía ya de otras antologías, pero ganan fuerza —o quizás solo matices— presentados en conjunto. Una propuesta muy recomendable para todos los amantes de la fantasía oscura y el horror que no teman echar un vistazo al lado más siniestro de las cosas. Al otro lado de la magnífica portada de Pedro Belushi, un terrible espectáculo aguarda a quien se atreva a contemplarlo.
sábado, 6 de febrero de 2016
León perdido
A veces sueño que vuelvo a León.
Edificios colosales que nunca existieron, geometrías imposibles de recuerdos me
dan la bienvenida. Familia, amigos, amores que jamás se conocieron allí,
conviven en exótica babel de espacio y tiempo con los habitantes originales de
la ciudad. De mi memoria. Continúan siendo como la última vez que los vi. Yo
sigo estando allí. Más joven. Más flaco. Menos cínico. Mis veinte años me
saludan. Me conocen mejor que yo a ellos. El hijo que guía al padre anciano. De
la mano, mi juventud y yo nos adentramos en la bruma de esa tierra mítica, en
el León perdido que aún me espera en las honduras de mis sinapsis. Que siempre
lo hará.
Despierto con agradecida
melancolía. Jet-lag producto del viaje al mágico y lejano País de las
Maravillas.
lunes, 3 de agosto de 2015
Despertando a la bestia
Leyendo viejos apuntes, forzando engranajes oxidados, sacudiendo a la imaginación de su largo letargo para comenzar otra novela. Despertando a la bestia.
viernes, 24 de julio de 2015
"Voraz" en Hexe Bibliothek
"[...] Voraz ha sido hasta ahora la novela zombi más asquerosa e intensa que he leído en mi vida. [...]
[...]La historia de Fermín Moreno me hace recordar a esas criaturas tan peculiares que mi amado Lovecraft creó.
Voraz es sin duda alguna una excelente historia, muy bien escrita, hiper intensa, cruda, animal.
Una historia verdaderamente escalofriante. Buenísima sin duda."
Podéis leer el post completo en HEXE BIBLIOTHEK.
martes, 21 de abril de 2015
Desde el andén
Las
lágrimas desbordan mis párpados mientras espero al último tren. He pasado la
noche despierto al lado de ella, ambos evitando rozarnos con extraña y dolorosa
cortesía, como dos desconocidos que por circunstancias se ven obligados a
dormir en la misma cama. Ayer me dijo que me quedara unos días más. Eso fue
horas antes de que rompiéramos.
Por la
mañana, hemos compartido un desayuno terminal sin palabras, como la última cena
del condenado. Luego me he ido sin más. El enmarañado cordón laboriosamente trenzado
durante años se ha roto con insospechada y gordiana rapidez.
En la
estación de tren ha empezado a faltarme el oxígeno. Empezar otra vez, nacer de
nuevo a la soledad. Llorando. Con dolor.
En el
andén, esperando mi mismo tren, una chica tan parecida a ella que me he puesto
a temblar. Burlón, el destino me llama al andén. No tengo fuerzas para desoír
su llamada.
El
sonido del tren acercándose. Dejo caer mi maleta.
Voy
hacia ella. Me mira y sonríe. Quisiera decirle tantas cosas antes. Ya no hay
tiempo.
—Yo…
La
empujo. Cae entre las vías.
El tren
la arrolla.
Me
quedo mirándola.
Desde
el andén.
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