viernes, 15 de mayo de 2020

ESCRIBA DE TINIEBLAS: entradas del blog con etiquetas, ¡por fin!

Pues eso, ya tenéis todos los contenidos del blog organizados por etiquetas:

-Entrevistas
-ESKRULL ACHISPADO
-Libros de Tusitala
-Mis microrrelatos
-Mis obras
-Mis poemas
-Mis textos en otros idiomas
-Noticias
-Presentaciones
-Recordatorios
-Reseñas
-ROSABULARIO
-Títulos huérfanos

miércoles, 13 de mayo de 2020

ROSABULARIO VIII: Las palabras de Rosa María González Motilva

Ya son dos meses desde que te fuiste, aunque para muchos de nosotros nunca te irás del todo, porque estás aquí. Sigues estando aquí, mamá.


En la foto, el Cipotegato y el recuerdo de las fiestas turiasonenses vividas con ella de pequeño.

-bararina: mandarina.
-mandara: ut supra.
-dale con la empentada: usaba esta frase para referirse a alguien muy cabezudo.
-con avaricia: "en grado sumo". Úsese con "feo", "malo"...
-otro que tal baila: otro que es igual de malo que aquel de quien se habla.
-apio verde para ti: happy birthday for you.
-emporcar: ensuciar.
-escoscar: limpiar (mucho).
-aupa lerandio que es de Bilbao: así la oía yo, en vez de "El Erandio".
-zarrapotón: trompazo, caída gorda.

lunes, 11 de mayo de 2020

Uluru

Tuane asciende por la montaña sagrada. No ha sido fácil para él profanar Uluru, pero los blancos lo han obligado, como obligaron a su pueblo a abandonar las tierras natales. Los ingleses, que derriban emúes en plena carrera con sus armas de trueno sin darles la importancia debida. Él no es como ellos. Es un aborigen. Tuane hace un alto en el ascenso y sopla su didgeridoo para pedir perdón a la montaña en mitad del desierto. Espera también que Uluru le dé permiso para adentrarse en el Tiempo del Sueño una vez más, una última vez.

domingo, 10 de mayo de 2020

Epifanía pendiente (oscura, claro)



Desde chiquito, algo pasaba con Joselito Ceballos Carcosa: en los ejercicios de completar palabras del cole unía "rosas" con "negras", "venenosas" o "podridas" y el profe de Lengua, ferviente partidario de cogérsela con un papelillo muy fino de lenguaje inclusivo, encadenaba bajas por surmenage y burnout. Además, con eso de que tenía ictericia y comía poco, Joselito presentaba un aspecto cadavérico que le iba como un guante a su depresión crónica surcada de escarificaciones por todo el cuerpo. Por si fuera poco, su madre había desaparecido en extrañas circunstancias y el bueno de Joselito, abandonado a la buena de dios por su padre guorcajólico, escuchaba sin cesar canciones de esas de zumbaos que son mucho de llorar con una sonrisa de oreja a oreja. 
Vamos, que Joselito era gótico y no lo sabía.


sábado, 9 de mayo de 2020

Fondo de Triquini


Amanece en Fondo de Triquini y Rob Esponja se levanta ojeroso de la cama y llama a Paticio por teléfono.

-Paticio, tío, ve tú al Crustáceo Crustillante por mí. Estoy bien jodido, no veas la cagalera que llevo.
-¿Y eso, tron?
-El cabronazo del Señor Kangrejo me pagó este mes en especias y llevo tres días comiendo hamburguesas. Estoy de burguer-gangreburguer hasta los cojones y me voy patas abajo.
-Yo te haría el turno, compi, pero he quedado con Calamaro para jugar al Fortnite.
-Qué hijoputa que eres, Paticio.
-Ya te digo, tontolhigo.
-Vete a tomar por culo desde ya la próxima vez que me llames para ir a cazar medusas.
-Yo también te quiero, Rob Esponja. Hala, a seguir bien.
Rob Esponja cuelga y se echa al coleto medio tubo de Fortasec.
-¡Gary! ¡Gary! ¡Ven aquí, bonito! -llama Bob Esponja a su caracol a la vez que agita el tubo de Fortasec.

viernes, 8 de mayo de 2020

"El Eskrull Achispado": agradecimientos

Han sido cerca de dos años, con algo que empezó casi por casualidad, a raíz de uno de los muchos relatos encadenados que hemos ido creando los miembros de la tertulia Tribbles de Zaragoza. El caso es que me animé a escribir un pedacito de fanfic y luego me lancé a escribir una parodia en el blog, sin saber muy bien hasta dónde iba a llegar.

El resultado final son más de 40000 palabras con las que me he divertido como un crío que juega con muñecos, haciéndolos hablar y dándoles vida. 

What a ride!, que dirían los anglos.

Ahora nos toca a mi esposica y a mí revisar todo el texto y ver cómo lo editamos.

¡Gracias a todos los que habéis leído "El Eskrull Achispado"! ¡Aúpa Guakanda!

jueves, 7 de mayo de 2020

Cuentos de "El Eskrull Achispado". Epílogo III (103)

Agazapados en la cima del Monte de Vibrantonio, los tres villanos aguardan, al acecho de sus inocentes presas. Solo que estas se lo están tomando con mucha calma, y tanto aguardar agachado ya cansa.
-Me duelen las rodillas -se queja Uña Amarilla.
-Lombriz en cebo, paciencia infinita, trucha en asado -le reconviene el Mandarino.
-Lo que tú digas, pero esto ya se pasa de castaño oscuro -insiste Uña Amarilla.
-Pues a mí me están entrando unas ganas de mutar que no veas -comenta Piños de Sable-. ¡Eh, ya vienen!
Uña Amarilla y el Mandarino alzan la vista al cielo sobre el dosel de la jungla.
-¡Ya estoy aquí, cacho carnuces! -saluda Zorrezno, aparcando su aeronave al lado de los tres.
-¿Por qué has tardado tanto, Jaimito? -pregunta Piños de Sable-
-Mecagontusmuelas, ¿te llamo yo a ti Victorino Leoncio? Pues eso. He tenido que alquilar un trastero para el estocaje de unas mercancías que he adquirido recientemente. Un huevo de mercancías. Cuando se pongan de moda otra vez, es que me forro.
-¿Eso que pilotas es un fantasticarro, oloroso occidental patilludo? -se interesa Uña Amarilla.
-Sí. Me lo ha prestado Ben Grima, que lo tenía aparcado justo al lado del bar. -Zorrezno se cosca de la mirada incrédula de Piños de Sable-. Bueno, no, ¿qué pasa? Tenía prisa. Le hice un puente y a correr, coño. ¿Aún no ha llegado la CENSORED Panthera y su panda de pelanas?
-Semilla en surco, quietud aparente, fruto a la luenga -asegura el Mandarino.
-¿Ein? -pregunta Zorrezno.
-Que dice aquí el amigo que esto es como los Ferrero Rocher, que lo bueno se hace esperar -traduce Piños de Sable.
-¿Y cómo pensáis atraparlos, so mostrencos?
-Mi buen amigo Chen Cho, más conocido en el gremio como Fu Manchulo, quien estaba camuflado en el baño de señoras de "El Eskrull Achispado", se ha enterado de todo y me ha hecho una perdida -explica el Mandarino-. Así que he dispuesto la ingeniosa trampa que ves ahí delante, con uno de mis anillos como señuelo como si fuera un Pedrolo.
-No veo yo qué tiene de ingenioso un cepo ratonero -dice Zorrezno.
-Eso es porque como miserable yangguizi canadiense que eres, no puedes apreciar la delicada sutileza oriental de mis maniobras -se jacta el Mandarino.
-Nuestras maniobras. A ver si no quién ha armado el cepo -precisa Uña Amarilla.
-El anillo ese que has puesto de cebo... ¿no será de los chinos? -se carcajea Zorrezno.
-No entiendo, risueño americano patilludo -dice el Mandarino, perplejo.
-Nada, hombre, déjalo. Qué risa más tonta me ha entrao, hombre. Si no fuera por estos ratos...
-¿Tiene algún poder? -pregunta Piños de Sable.
-Lanza gases mortales.
-Hubieras puesto a Jaimito debajo del cepo con una lata de judías -se parte el pecho Piños de Sable.
-Mira tú qué chisposo el hijoCENSORED.
Las carcajadas de Victorino terminan por cesar, cual hojas que caen de cerezo de otoño, y pronto los envuelve un espeso manto de silencio, que en plena jungla es algo que da bastante calor.
-Aquí no viene nadie -dice Uña Amarilla-. Yo estoy que me voy.
-Paciencia, mi servicial acólito. Ni que fueras un despreciable morador de tierras del poniente como nuestros afables aliados con evidentes problemas de higiene personal.
-Tú vuelve a llamarme "servicial acólito" y verás.
-Yo me ducho todos los meses -asegura Piños de Sable-. Aunque no haga falta.
-Estamos haciendo el canelo, pedazo mostrencos. Voy a reconocer los alrededores.
Zorrezno se aleja y al poco vuelve.
-Eh, capullos, ¿no sabréis de un bar que pongan churros aquí en Guakanda?

FIN