sábado, 2 de mayo de 2020

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (98)

Una vez estuvo segura de que no quedaba ningún colgao entre las sombras de "El Eskrull Achispado", Marlene Milagros soltó un suspiro, bajó la cabeza y reparó en sus tetas. Tras unos instantes de concentración, estas siguieron siendo bien bonitas, pero algo menos exuberantes.
-Ya era hora, me tenían la espalda destrozada -se dijo en voz alta.
Se disponía a seguir transfigurándose para estar más cómoda mientras limpiaba, cuando su Alcatel Destinia comenzó a zumbar sobre el mostrador lleno de manchas de culos de vaso.
-¿Diga? -preguntó aceptando la videollamada.
-Buenas noches, soy Duermenmú, pobre mortal. Espero no molestarla. ¿Qué le ha pasado a sus...?
-Usted dirá. Vamos a cerrar -dijo a la vez que pasaba el mocho por la barra.
-Pues es una lástima. Mi hermana Maru ha salido con el antihumano ese mudo de las antenitas y como tenía la noche libre, pensaba pasarme y comentarle a mi patético sobrino político que no hace falta que me traiga los Pedrolos esos, porque total, de poder voy sobrado.
-No se preocupe, yo se lo digo ahora mismo sin falta. Buenas noches.
-Buenas noches. ¡Ah! Dígale también al lamentable mas simpático homúnculo sin poderes que lanza palitroques que se piense lo de entregarme su alma, que es una oferta muy generosa que no hago así como así.
-Descuide usted -se despidió Marlene, con una sonrisa de oreja a oreja.
Tras dejar el móvil, se ciñó el cinturoncito de cráneos comprado a precio de ganga en AliExpress y que le quedaba monísimo, y se disponía a mudar de piel cuando el teléfono volvió a sonar.
-¿Quién caraj...? ¡Ah, si eres tú, tesorito! No sabes cuánta ilusión me hace que me llames.
-Guten Abend, Mutter. Te llamaba para dec...
-¿Te has quedado con hambre, cariño? Ya decía yo que te había puesto poca comida.
-No, no, überhaupt nicht. Lo que pasa es qu...
-Tienes que relacionarte más con tus compañeros, que con esa cara de demonio y lo callado que eres, se pensarán que eres un antipático, con lo gracioso que tú eres.
-El rabo tan largo que tengo me dificulta un poco hacer Freunde.
-¿Ves? En eso no has salido a tu padre. En lo del rabo, quiero decir. Y en lo otro tampoco.
-El caso es que quer...
-Si tienes relaciones, usa siempre el preservativo. Y no te me juntes con la primera lagarta que se te cruce, que en cuanto vean lo majo e inocentón que eres, seguro que se te rifan.
-Unglaublich... Lo que llevo rato intentando decirte es que te cortes un poco cuando me veas, Mutter, o se van a dar cuenta todos de que...
-¿Con todo lo que he hecho por ti y así me lo agradeces? Cría cuervos...
-Mal sehen... que me dejaste tirado y me tocó buscarme la vida.
-¿Quieres hacerme llorar? Pues estoy llorando, que lo sepas. Ya te acordarás de esto cuando yo no esté, desagradecido. Buenas noches.
-Buen...
CLIN.
Después de colgar, Marlene volvió a concentrarse hasta que su piel adoptó un vistoso tono añil, y su pelo se volvió rojo fuego, se puso su estiloso trajecito blanco con guantes y botas de caña alta a juego y su diadema de calavera, salió a la calle y bajó la persiana, que mañana tocaba madrugar para preparar cafeses y sol y sombras para un montón de supertipos jubilados.


2 comentarios:

  1. Preparemos la hornada que la masa ya está a punto, letra a letra urdida, risa a risa, voz a voz. Fuego a 180 grados y una maqueta de calor. ¡Lo hiciste!, mi amor, tu cabecita mágica recreó de nuevo un universo, esta vez de risas y color. Felicidades, Mimomito hermoso. Te amo.

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  2. Gracias, amor. Han sido casi dos años escribiendo -a raticos- en el blog, y ya está terminado (?)... Te quiero.

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