jueves, 16 de abril de 2020

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (82)

-Oye, pues no está mal -dijo la Panthera Negra, apurando su vaso-. Es como muy refrescante, en boca resulta vinosa y afrutada con ecos de hinojo y un ligero toque anisado.
-El que no se consuela es porque no quiere -refunfuñó Toño Starsky desde su mesa.
-Yo soy más de guanábana -comentó el pizarrín de Rayao Negro-. Desde que la tomo estoy más relajado, duermo mejor con mis cinco esposas y he mandado el Enalapril a tomar viento.
-A mí también me gusta cuidarme, por eso bebo Mort Subite de cereza a diario -comentó Ben Grima-. Bueno, y alguna Guinness también cae, que no todo va a ser cuidarse.
-Te odio. Pero mucho -le dijo el Hombre de Lata.
Fräulein, una zarzaparrilla para mí también, bitte! -pidió Conrado Carretero, más conocido en el gremio como Acosador Nocturno.
-Mejor te pongo un buen vaso de leche caliente, que estás un poco arguellao, corazón -le sugirió Marlene Milagros de Todos los Santos.
-Es usted muy freundlich, pero nein. Me apetece más la zarzaparrilla.
-Nada, nada -le contestó Marlene, volviendo con una pinta de leche recién calentada en el micro-. Es entera, que así te me engordas más.
-Verdammt! Danke, pero es que a mí la leche así sola me entra mal.
-Ahora mismo te traigo unas madalenas, encanto. -Sin esperar respuesta, Marlene entró en el almacén.
-No, si yo quería decir con Colacao, Donnerwetter!
-Encima le va a poner Donetes. Menudo enchufe que tiene el tío este -dijo Grima.
-A mí no me trata así de bien -se quejó Rayao Negro en su pizarra.
-Eso es porque le miras demasiado el pechamen -le explicó la Kosa.
-Toma, cielo -dijo Marlene, que acababa de volver al mostrador-. Un táper con lasaña para cuando te vayas de misión, que a saber qué comerás por ahí...
-Vielen Dank, de verdad que no es...
-Y unas pastitas de té por si te me quedas con hambre. Enseguida vengo -le dijo Marlene, embutiéndole una pasta en la boca y volviendo a irse a la trastienda.
-Fanke fön! -logró decir Acosador Nocturno antes de atragantarse.
-Habría que hacerle la maniobra de Heimlich -dijo la Panthera-. Yo es que no toco plebeyos, que luego menudo olor se te queda en la ropa.
-Pues anda que yo -dijo el pizarrín de Rayao Negro-. Y ni siquiera es antihumano, da como cosa.
-El caso es que si alguien no hace algo ya, el amigo Conrado se nos muere en plan Anacreonte -dijo Jalactus así al desgaire.
-No la conocía -reconoció Ben Grima-. ¿De los Creonte de toda la vida?
Desde la mesa del mus, la Kosa sintió los ojos vendados de Madame Güeb y experimentó de pronto un agudo dolor de próstata.
-Venga, va. Ya le hago yo la maniobra Heinz esa. ¿Dónde está la mostaza?
-Le inclinas el tronco hacia delante, lo abrazas por detrás y presionas. Ah, qué tiempos... -dijo un soñador Doctor Rarillo.
-¿Y por qué no lo haces tú que eres médico, Esteban, colegui?
-Me estampé con el buga y me quedaron las manos hechas fosfatina. Lo bueno es que fue antes de que pusieran el carné por puntos.
-No lo veo -dijo la Kosa, dándole acto seguido a Conrado una palmada en la espalda que lo salvó de morir ahogado a la par que le fracturaba tres costillas y le provocaba una hernia discal en la D5-D6.
-Du verdammter idiot!
-Nada, hombre, no me des las gracias -dijo Grima-. Para eso estamos.

2 comentarios:

  1. Ya te acercas. Algo que admiro en ti, la sigues y la persigues... y siempre la consigues. Eres buen arador y plantador. Y me encanta cómo escribes. Teamocomoelhipopotamoamaalahipopotamamama.

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  2. Gracias, momita linda, por ser la seguidora number one de mi blog... ¡¡¡Te quieroooo!!!

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