jueves, 30 de abril de 2020

Cuentos de "El Eskrull Achispado" (96)

-Venga, tíos, apuráis los vasos y nos vamos cagando leches para Asgardia -instó a su equipo Halcón Parrandero, que acababa de llenarse una jarra de litro de calimocho.
-De Arriba -dijo Guacamole, Federico J. Duque en su casa a la hora de comer.
-Sí, esa.
-¿Y no podíamos ir a la de Abajo? Por si quedara más cerca, y así no moverme mucho del sitio -propuso Federico.
-Ahora mismo no recuerdo dónde para -reconoció Halcón Parrandero.
-Encima de Broto, Bronchales o Borja, yo es que me lío con los nombres -dijo Guacamole-. ¿Y cómo vamos?
-En la nave de nuestro líder, ¿no? -dijo Zascamaster-. Eh, ¿quién me ha quitado el escudo? Que con las cosas de comer no se juega.
-Tranquilo, hombre -le dijo Ojo de Toro-. Tenía curiosidad, nada más. Es como el del Capitán Norteamérica, solo que aquí pone "Made in Taiwan".
-Eh, sí. Estaba de oferta.
-Ten. No le veo yo mérito, la verdad. Con que lances semejante talabarte aciertas aunque no quieras.
-Yo al menos lo lanzo, no como otros que se cargan a Electra Nachos con una puñalada trapera.
-Concho, menudo zasca -comentó Satán Jr.
-¿Dónde tienes la nave, pajarraco? -preguntó Modorrok.
-Un respeto, que soy tu líder, cabezabolo -le cascó Halcón Parrandero, a punto de terminarse la jarra-. ¿Quién ha dicho que tenga una nave?
-Estás forrado -refunfuñó Mercromino, quien acababa de hacer un pedido por Interflora y le había costado una pasta.
-Da, tovarich -coincidió la Viudita Negra-. ¿No estarás soltero?
-Nave sí que tengo, pero no me he vuelto muchimillonario gastándomelo en gasolina y Asgardia de Arriba tiene que estar un porrón de lejos. Podías llevarnos con un hechizo de los tuyos, Guanda.
-¿Yo? Qué va. Cada vez que teletransporto a un montón de gente se me ponen los muslos perdidos de estrías. Quita, quita.
TOC, TOC.
-¿No va a abrir nadie? -preguntó todo el equipo de Halcón Parrandero, menos uno.
-¿Por qué me miráis a mí? -se molestó el Hermano Yuyu-. Además, esto es un bar, ni que estuviera cerrado.
-Que no tardará -dejó caer Marlene Milagros de Todos los Santos-. ¡Adelante!
-Hola otra vez -saludó Bumerang-. Esto, ¿alguien tiene una espacionave de sobra que prestarnos?
-¡Que sean dos! -aprovechó la coyuntura Halcón Parrandero.
-Yo os las dejo de mil amores -se ofreció el Hombre de Lata-. Aquí tenéis las llaves. El depósito está lleno. Y ayer mismo les di un buen manguerazo en el lavacoches con extra de cera y todo.
-Qué detallazo, Toño, nos dejas sin palabras -se contradijo a sí mismo Bumerang, con eso de que estaba hablando.
-Solo una cosa a cambio. ¿Podríais ayudarme con un pequeño estudio estadístico que estoy haciendo?
-Faltaría más -dijo Halcón Parrandero.
-Me ponéis aquí los nombres y apellidos reales con foto de DNI de cada miembro de vuestros equipos, su lugar de residencia habitual, padrón municipal, guarida secreta, años trabajados, nivel de ingresos, familiares a cargo, hijos no reconocidos, muertes causadas colateralmente y afiliación política.
-¿Se pueden poner los meses de subsidio cobrados? -preguntó Bumerang.

2 comentarios:

  1. 96. A esto le llamo constancia. Brilla en genialidad y divertimento. Sigue, tu genio siga recreando universos mágicos. Felicitaciones. Te amo, mi amor bello.

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  2. Gracias, amor. Ya voy terminando... Te quiero.

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